El problema de RD no es Santiago Matías “Alofoke”. Basta de hipocresía y de envidia. ¡La fiebre no está en la sábana!

¿Alofoke y otros hacen lo que hacen en RD porque quieren o porque las autoridades se lo permiten?
Basta de cortar ramitas, ignorando al tronco. Basta de romper la soga por lo más delgado. Basta de culpar al perro sin enfrentar al dueño.
El problema es, el modelo permisivo y corrupto que han aplicado los “jefes” que han gobernado este país desde el mismo día en que se fundó en 1844: un modelo integrado y dirigido por cuentistas, corruptos, mediocres y sinvergüenzas que han convertido la República Dominicana en el pequeño país más permisivo, ruidoso y desordenado del Caribe.
Alofoke no había ni nacido cuando el rey de la vulgaridad, el difunto Álvaro Arvelo, ya estaba llenando de ‘caca” y pisoteando la decencia de todo un país, desde una de la emisora más escuchada en RD, en horario estelar y lo hacía con apoyo y consentimiento de los “jefes” con ínfula de dueños del país.
Ese viejo vulgar, cochino e insolente -con tuve varios encontronazos- obligaba a miles de padres a cambiar de emisora mientras llevaban a sus hijos al colegio porque los aires estaba invadido con su repertorio asqueroso con insultos y groserías en vivo y en directo. Los “jefes” lo elogiaban y hasta dinero le enviaban. ¡Que pais…que autoridades!
Al plebe “alvarito” nadie jamás lo amonestó. Nadie lo calló por temor a perder capital político. Además, en RD es costumbre no enfrentar a los que tienen abolengo, poder y relaciones; estos pueden hacer lo que le dé la gana y los “jefes cómplices” se hacen los locos y miran para otro lado, porque se benefician de la popularidad del plebe.
Alofoke, aunque es un plebe, vulgar e irrespetuoso sin clase, no inventó ni impuso la vulgaridad en los medios de comunicación en RD. Hace rato que estamos rotos y etiquetados con sellos llenos de grietas, no solo por groseros, también por corruptos, bulteros y fanfarrones presumidos. ¿Por qué no suspenden la vulgaridad en los medios dominicanos?…¿No pueden?
‘Don Alofoke’ solo es un pichoncito más, un vulgar más, que va creciendo y si lo dejan, se empinará y dará ‘mucha agua de beber’. Ya lo dijo mi amigo, el cantautor argentino, Facundo Cabral (EPD) “os pendejos son peligrosos, porque son muchos, entran en todas y hasta ponen gobierno”.
No olvidemos que estos “dirigentes” llevan 180 años, alternándose los turno en el palacio Presidencial, sin resolver un solo de los problemas apremiantes del país y por eso muchos dominicanos se van de RD aunque terminen en la barriga de un tiburón.
Salta a la vista las tonterías que no han podido controlar:
-Las carreras clandestinas en motocicletas.
-Agarrar cangrejos fuera de temporada.
-Volar chichiguas en medios de las calles de los pueblos.
-Mantener las aceras desocupadas libres para peatones.
-Estacionar los vehículos correctamente.
-Imponer el uso de cascos a los conductores de motos.
-Multar a los que arrojan desperdicios en las calles.
-No extraer arenas de los ríos en camiones.
-Castigar a los que les venden cigarros y alcohol a menores.
-Erradicar los ruidos que tanto molestan y alteran.
-Prohibir las improvisaciones de negocios en las calles.
-Sacar de las calles a los que piden y venden en semáforos.
-Condenar la crueldad en contra de los animales.
Y así seguimos, 181 años después de la fundación, con las mismas excusas y las mentiras de siempre y por eso se cuelan en la sociedad los Alofoke, con posibilidades reales de cambiar las cosas y poner a los poderosos comer en sus manos.
¿Por que los que nos han gobernado desde Duarte a la fecha no han logrado ordenar a nuestro país haciendo cumplir las “cuchumil” leyes que tenemos engavetadas?. Por corruptos.
Aunque lo nieguen, parece que les conviene el caos. Cuenta la popularidad no la dignidad.
Les conviene que el pueblo esté embrutecido, distraído y cagado de tontas ilusiones, esperando funditas, regalitos y ayuditas. La misma desesperanza para seguir robando y jugando con la esperanza a sus anchas.
Alofoke y sus imitadores no son la principal enfermedad que tiene el País en vergüenza y en estado de gravedad. Las aguas sucias que estamos viendo, vienen de los lodos que están arriba.
Las escaleras se barren de arriba para abajo. Yo no quiero ni apoyo el estilo Alofoke en mi país, pero, que nadie me quiera hacer creer que ese es nuestro mayor problema.
Pesimista no soy, pero, mientras sigamos aplaudiendo mediocridad, premiando vulgaridad, apoyando a corrupto y votando por la misma partida de ladrones disfrazados de salvadores, esto no va a cambiar nunca. “Si es blanco y lo pone la gallina…es huevo”.
República Dominicana no necesita otro influencer gritando “vulgaridades”. Pero tampoco necesita autoridades genuflexas.
Nuestro hermoso y rico país necesita que alguien, por primera vez en casi dos siglos, tenga lo que hay que tener, para poner orden sin más cuentos, flojeras y complicidad. Porque este país se lo merece!
De lo contrario, a los que no les guste la cosecha, que cambie la semilla que sembró.
Todo esto me recuerda cuando en nuestras casas exhibíamos los discos LP de artistas ranqueados internacionales, pero escuchábamos bachatas a escondidas.
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