Baleares y Canarias siguen sin entrar en la ‘lista verde’ de lugares exentos de la cuarentena de regreso

La playa de Cala Major, en Mallorca, el pasado agosto.

El Reino Unido mantiene cerrado el grifo de los viajes por ocio y asesta otro mazazo a la industria turística. España seguirá en la lista ámbar junto a todos los países de la UE al menos otras tres semanas. Esto implica que no se recomiende viajar al país si no es esencial —los que aun así lo hagan tendrán mayores restricciones a su regreso—. El Gobierno de Johnson incrementa además su cautela al sacar a Portugal de la lista de países seguros, según anunció este jueves el Ejecutivo. Esta decisión supone un mazazo para la industria turística española, que tenía sus esperanzas en una revisión más flexible —al menos con las islas— que permitiese la llegada de los ansiados viajeros británicos.

MÁS INFORMACIÓN

El aumento del número de contagios en el Reino Unido durante los últimos días ha llevado a los expertos que asesoran al primer ministro, Boris Johnson, a pedir que aumenten las restricciones de viaje. El nuevo listado entrará en vigor dentro de una semana, para dar un plazo prudente a los turistas que ya se encuentran fuera del país para planear su regreso. Ni Baleares ni Canarias, a pesar de las expectativas creadas en las últimas semanas, se han sumado a la docena de destinos donde los británicos ya pueden viajar.

El único consuelo para España es que ninguno de sus principales competidores del Mediterráneo están en la lista verde. Eso facilita que no se pierda cuota de mercado, aunque en la práctica no ayudará a un tejido empresarial muy castigado que necesita hacer caja cuanto antes. Visto que no será en el corto plazo gracias a los británicos, el sector reclama con urgencia que se canalicen las ayudas directas aprobadas por el Gobierno hace tres meses.

Los viajeros residentes en el Reino Unido que se desplacen a cualquier país incluido en la lista ámbar tendrán que pagar al menos tres PCR en su retorno, así como cumplir cuarentena obligatoria de 10 días. Es posible reducir el tiempo de aislamiento si se contrata una PCR extra al quinto día del regreso y el resultado es negativo. Downing Street, además, lleva semanas insistiendo en que no se realicen viajes no esenciales a estos destinos. Todo esto en la práctica imposibilita la recuperación de un mercado fundamental para España. El efecto de esta medida para el sector turístico es notable. De hecho, muchas empresas y turoperadores planificaban su vuelta a la actividad a partir de mitad de mes, pero con este anuncio todos los planes se retrasan al menos 21 días más.

La Moncloa y los ministerios de Turismo y Exteriores llevan semanas trabajando y facilitando información a Londres para tratar de entrar en la ansiada lista verde, al menos los territorios insulares. El objetivo era que se abriera el grifo a la llegada de turistas británicos sin cortapisas. En esta línea se entiende la decisión de España de incluir al Reino Unido en el grupo de países y regiones especiales cuyos residentes no se ven afectados por la restricción temporal de viajes no imprescindibles a la Unión Europea. Es decir, los británicos, principal mercado emisor de turistas a España —en 2019 sumaron más de 18 millones de los 83,5 millones de visitantes recibidos—, pueden entrar en el país sin restricciones desde el 24 de mayo.

Para completar el círculo, queda una tarea pendiente: que Downing Street ascienda a España a la lista verde. En esta actualización, la moneda ha vuelto a salir cruz, algo que ya comenzó a deslizar el Ejecutivo de Pedro Sánchez en los últimos días. “Parece difícil que amplíen la lista verde con las dificultades internas que están teniendo con la desescalada. Pese a ello, estamos convencidos de que para final de mes sí estaremos, entre otras cosas gracias a la tendencia a la baja de la incidencia acumulada en nuestro país”, sostenían fuentes ministeriales. El Reino Unido tiene actualmente una incidencia acumulada a 14 días de 62 casos por cada 100.000 habitantes, muy por debajo de los 118 de España.

La industria de los viajes, por su parte, esperaba la apertura de Londres como agua de mayo. De hecho, que no vengan los británicos supone una pérdida para España de 386 millones de euros a la semana durante junio, si se compara con los ingresos del mismo mes de 2019, según la balanza de pagos del Banco de España. Esto provoca además retrasar la temporada alta turística y perder ya una parte. “Muchos establecimientos van a retrasar el inicio de actividad hasta final de mes como mínimo”, explica José Luis Zoreda, vicepresidente de Exceltur. Desde que el Reino Unido levantó el veto a los viajes fuera del país en mayo, algunas zonas de España ya han recibido parte de estos visitantes, aunque son muy pocos todavía (los que tienen una segunda vivienda en el país, principalmente). Por el momento toca esperar.

Pasaporte covid

El Gobierno y el sector esperan que coincida una mayor apertura del Reino Unido con la entrada en vigor del nuevo certificado sanitario europeo, que está planteado para el 1 de julio. Con este factor, así como la posible entrada de los viajeros de todo el mundo que ya estén vacunados con pauta completa (con alguno de los medicamentos aprobados por la EMA o por la OMS), España espera que la recuperación de esta industria coja cuerpo y la reactivación de la economía en general sea más vigorosa.

Este es el plan trazado desde La Moncloa para tratar de recuperar un sector fundamental que está en horas bajas. En 2019, antes de la pandemia, el turismo iba a toda mecha: generaba más del 12% del PIB y casi un 13% del empleo. Sin embargo, el año pasado perdió casi un 80% de las llegadas y de los ingresos del turismo internacional. Una debacle que ha arrastrado al conjunto de la economía. La previsión del Gobierno para este año es que se alcance el 50% de los niveles del año previo a la covid, aunque la brecha abierta en la primera mitad del año —hasta abril la caída es del 91,4% respecto al mismo periodo de 2019, según el INE— pondrá difícil alcanzar esta meta. El momento clave es la campaña de verano, ya que entre junio y septiembre se decide la mitad del PIB turístico del año, y por el momento su inicio se va a retrasar.

El Gobierno de Baleares, por su parte, achaca la decisión de Reino Unido de dejar a su región y a Canarias fuera de la lista verde al elevado aumento de la cepa india en territorio británico. “Los esfuerzos y el trabajo buscaban la apertura para el país pero Reino Unido, vista la incidencia de la cepa india, toma una decisión al respecto y ningún destino del Mediterráneo está abierto actualmente para ellos”, ha señalado el consejero de Turismo de Baleares, Iago Negueruela. A pesar del varapalo, Negueruela subraya que otros países de Europa sí mantienen las islas como destino seguro frente a otros competidores, como es el caso de Alemania, Holanda o Italia, informa Lucía Bohórquez