Marc Anthony ha trascendido por encima de todo lo demás por la calidad extraordinaria de su obra artística que lo llevó a ser uno de los músicos latinos más connotados de todos los tiempos. Pero al margen de lo musical también hay que resaltar otros puntos en los que el cantante boricua se ha hecho sentir y uno de ellos es el béisbol.

El liderazgo de la Compañía Magnus y el interés demostrado que la misma ha tenido para representar a peloteros cubanos que luego han firmado un contrato millonario de Grandes Ligas. Dos de los ejemplos más famosos son el del cerrador de los Yanquis de Nueva York Aroldis Chapman y los hermanos Víctor Víctor Mesa y Víctor Mesa Jr Anthony es un seguidor del béisbol como pasa con millones de boricuas o de ascendencia boricua como es su caso, y el béisbol de Cuba no ha estado ajeno a su conocimiento más allá de cuestiones de negocio

Y esa razón también ha permitido el intercambio del nacido en Nueva York en 1968 con varios peloteros nacidos en un país bien cercano a Puerto Rico como lo es Cuba.

Uno de ellos es el estelar exjardinero de Industriales Carlos Alberto Tabares, quien tuvo la posibilidad de ver, conversar y finalmente conseguir una foto del conocido “Rey de la Salsa” en más de una ocasión.

La primera oportunidad aconteció cuando el primer Clásico Mundial de Béisbol en el que Puerto Rico fue la sede de las dos etapas iniciales de esta competición sumamente recordada por la fanaticada cubana. Fueron muchas las personalidades artísticas que estuvieron en el certamen, ya fuera como parte de las ceremonias culturales que se efectuaron dentro y fuera del estadio Hiram Bithorn o simplemente presenciando alguno de los partidos de su país favorito. También con el intercambio directo con parte de los jugadores asistentes a San Juan.

Un segundo momento entre el campeón olímpico de Atenas 2004 y tres veces titular mundial con el legendario cantautor neoyorquino se produjo diez años más tarde en Estados Unidos, propiamente en una de las oficinas del “Flaco de Oro” en medio del primer viaje turístico del mítico número 56 de los Leones de la capital cubana. En esa ocasión hubo más tiempo para que el diálogo fuera más relajado y extenso, en el que Tabares pudo compartir muchas de sus experiencias deportivas con Anthony.

El colofón del encuentro como pasa habitualmente en este tipo de situaciones amistosas fue la foto que ilustra este artículo, la cual, por cierto, es una de las pocas instantáneas que existen entre jugadores cubanos activos o retirados con el hombre que ha brillado en disímiles géneros o ritmos musicales como el rock, la salsa y el pop.

Para Tabares éste segundo momento representa uno de los más especiales de su vida más allá del contexto netamente beisbolero. Y no solo por la trascendencia de Marc Anthony sino por el hecho de ser uno de sus artistas favoritos prácticamente desde que comenzaba su carrera en Series Nacionales.

“Fue una excelente oportunidad conocerlo y saber más detalles de su carrera y su vida de manera directa, y de paso contarle un poco sobre la mía que lógicamente no tiene el impacto mundial de su tremenda obra. Lo vi un hombre bastante sencillo a pesar de ser millonario y de su fama. Nunca pensé poder vivir ese rato con uno de mis músicos favoritos, pero así es la vida. Son recuerdos que durarán para siempre”, me comentó el jugador que más temporadas ha jugado con Industriales y ubicado por la mayoría como uno de los mejores jardineros defensivos que han actuado en Series Nacionales.FacebookTwitterEmailCompartir