James Howells lleva 8 años pensando en basura. Toneladas de miles de basura que lo separan de su sueño de ser multimillonario.

Como otros muchos cientos de personas, James Howells se convirtió en multimillonario por accidente, de la noche a la mañana.

En 2013 tenía en su poder 7.500 bitcoins que había comprado por unos pocos miles de dólares cuando salieron a la venta, y estaban muy baratos.

Pero ese año se produjo el primer boom de BitcoinHabía subido de los 150 a los 1.000 dólares solo en unas semanas. De repente, James Howells tenía en su poder un monedero digital por valor de 5 millones de euros fue entonces cuando comenzó la pesadilla. Descubrió que había tirado a la basura, por error, el disco duro en donde guardaba los bitcoins.

Intentó que el Ayuntamiento de Newport, en el sur de Gales, le dejase buscar en el vertedero municipal, sin éxito. Incluyo llegó a ofrecer el 25% de los bitcoins como recompensa a las autoridades municipales Intentó que el Ayuntamiento de Newport, en el sur de Gales, le dejase buscar en el vertedero municipal, sin éxito. Incluyo llegó a ofrecer el 25% de los bitcoins como recompensa a las autoridades municipales.

Ha pasado 8 años litigando y pidiendo permiso al ayuntamiento para rastrear el vertedero en busca del disco duro. Ahora esos 7.500 bitcoins valen 316 millones de euros, con la cotización de hoy.

«Eso es un montón de bitcoins que está ahí en el suelo y no tengo ninguna duda de que el próximo año van a valer 750, 800 o incluso 900 millones de dólares«, explica en una entrevista en la CNN.

«Podría darse el caso de que el disco duro valga mil millones de dólares y no actuar al respecto sería una incompetencia por parte del AyuntamientoNo es un problema que vaya a desaparecer«, ha comentado.

El ayuntamiento argumenta que el disco duro debe estar enterrado a unos 15 metros de profundidad, bajo miles de toneladas de basura.

Remover el vertedero costaría millones de euros, hay riesgo de contaminación ambiental, y no hay garantías de que el disco aparezca. Y si lo hace, es poco probable que aún funcione, tras años corroído por la basura