El avión más grande del mundo, el Antonov AN-225 ‘Mriya’ ucraniano, ha sido destruido en un ataque aéreo ruso sobre el aeropuerto de Gostomel, cerca de Kiev. El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano ha informado del ataque.

“Puede que Rusia haya destruido nuestro ‘Mriya’ –‘Sueño’ en ucraniano–, pero jamás podrán destruir nuestro sueño de un Estado fuerte, libre y democrático europeo. ¡Venceremos!”, ha afirmado Kuleba en Twitter (Esto es lo que sucede cuando te acercas demasiado al avión más pesado del mundo).

Según BBC, el avión tenía previsto partir el 24 de febrero, pero los vuelos estaban bloqueados. “Ha durado tres días hasta que ha sido destruido”, ha indicado la fuente (Más de 2.000 personas acuden a ver el despegue de la “bestia de los cielos”).

El avión ha quedado calcinado y se estima que se tardará más de cinco años en recuperarlo, con un coste de 3.000 millones de dólares. “Queremos que la Federación Rusa lo pague”, ha declarado el director la empresa estatal ucraniana de infraestructuras y transporte Ukroboronprom, Yurii Gusev.

Construido en 1980, el avión tiene una longitud de 82 metros, una envergadura de 88 metros y un peso de 285 toneladas. De ahí que precise de sus seis motores funcionando a pleno rendimiento para poder despegar.

Kuleba ha advertido que la puesta en alerta de las fuerzas nucleares rusas tiene por objetivo “presionar” a Ucrania, no obstante, afirmó que su país “no capitulará” ante Moscú.

Estados Unidos ha acusado este domingo al presidente ruso, Vladímir Putin, de “fabricar amenazas” al colocar a sus fuerzas de disuasión nuclear en alerta máxima, en medio de la crisis de Ucrania.

“Este es un patrón del presidente Putin que hemos visto a lo largo de este conflicto: fabricar amenazas que no existen para justificar más agresiones”, ha afirmado la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, a la cadena ABC al ser consultada sobre el anuncio de Moscú.