EN ESE TIEMPO 25,304 EMPADRONADORES ESTARÁN EN TODO EL TERRITORIO NACIONAL RECOPILANDO LOS DATOS.

El décimo Censo Nacional de Población y Vivienda, a realizarse entre el 10 y el 24 de noviembre, recogerá datos acerca de a qué edad la mujer está concibiendo su primer embarazo, identificación étnico-racial, disposición de la basura en los hogares, así como también acerca del Covid-19 y la vacunación, aspectos no abordados en anteriores ocasiones.

Por 14 días, un total de 25,304 empadronadores estarán en todo el territorio nacional consultando además sobre indicadores de movilidad a partir de la ciudad natal de la madre del censado, “viviendas en construcción” no habitadas y las “viviendas de uso temporales” o vacacionales.

Entre las nuevas preguntas se incluyen las tecnologías de la información y la comunicación, además de la reformulación del ítem sobre discapacidad, con el objetivo de evidenciar las dificultades para la realización de tareas cotidianas según el grupo de Washington.Estos datos en conjunto arrojarían una especie de resonancia magnética de la población dominicana que servirían de indicadores para la mejora de calidad de vida de la sociedad.La directora de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), Miosotis Rivas Peña, manifestó durante una visita realizada al director de LISTÍN DIARIO, Miguel Franjul, que los datos que se obtendrán durante este proceso arrojarán luz de hacia dónde se deben dirigir las políticas públicas actuales y de los años venideros.

“Todo eso te tiene que ir indicando en materia de seguridad social; la composición de los hogares es muy importante para decidir en cuanto a salud, pero sobre todo de seguridad social”, señaló Rivas Peña como ejemplo.AprestosA pesar de que se estila hacer los censos cada diez años, su levantamiento no es cosa exclusiva del periodo en que se realiza, sino que lleva una preparación previa. Desde 2016 se estaba trabajando en el presupuesto y en 2018 se inició la actualización cartográfica que alcanzó casi un 97% del territorio nacional. Esto se tuvo que reiniciar el año pasado, tras una pausa por la pandemia, para adecuarlo a las cifras de hoy en día. Gracias a ese proceso han detectado aumentos del número de viviendas de hasta un 11% en provincias donde no se esperaba este crecimiento.