El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) planteó aquí la necesidad de dar una mirada integral a los sistemas de protección social para poder una respuesta clara a los desafíos que presentan en la región de América Latina y el Caribe, incluyendo a República Dominicana.

El PNUD observa graves deficiencias y una alta fragilidad en los sistemas de protección social, el cual entiende deber ir hacia la universalidad en aseguramiento en salud y pensiones, pensando siempre cómo van ser financiados.Representantes del organismo visitaron el país para impulsar un diálogo nacional que dé respuesta a estos sistemas, porque los datos dicen que funcionan muy mal. Marcela Meléndez, economista Jefe para América Latina y el Caribe del PNUD; y Santiago Levy Algazi, economista asesor del Bureau Regional para América Latina y el Caribe en políticas de protección social, visitaron el país con el objetivo de motivar la discusión sobre el sistema de protección social y seguridad social en la región ALC. Visitaron Listín Diario en compañía de Inka Mattila, representante residente del organismo de Naciones Unidas.

Durante su visita los altos ejecutivos del PNUD se reunieron con representantes del Gobierno, de la sociedad civil, académicos y del empresariado, los integrantes de las mesas de reformas, para contribuir en ese debate.Mattila sostiene que en República Dominicana es buen momento porque actualmente se está en la discusión de las reformas y por tanto urge pensar en un tránsito hacia la universalidad en salud y pensiones.Caso de éxito, con más informalidad

El PNUD observa que República Dominicana es un caso de éxito en término de crecimiento económico y ha logrado disminuir la pobreza de manera bastante significativa, pero la informalidad en vez de disminuir ha aumentado levemente en los últimos diez años.Además de que más del 50% de los dominicanos no solo se autoemplean o emplean en micro empresas de menos de cinco personas, indicó Mattila.Melendez explica que el problema grande de mercado laboral y protección social precede a la pandemia, pero se evidenció más con el Covid-19 en una región como la Latinoamericana, con debilidades y algunos aciertos, “pero en definitiva donde la fragilidad de los sistemas de protección es uno de los elementos que ha contribuido a que seamos una región muy desigual y a que crezcamos poco”.

Uno de los temas fuertes de la región, según Melendez es que se entendió que los sistemas de protección social tenían que estar basados en sistemas de trasferencia, cuando deberían estar centrados en el pilar asistencial para rescatar a los que han caído en pobreza y, en aseguramiento, para dar respuesta en momentos de crisis. Puso de ejemplo la activación inmediata de los seguros de desempleo que se vio en países del primer mundo.Recordó que había muchos trabajadores en la informalidad, que no aparecían en los registros sociales y la reacción en la región fue con los registros de transferencias porque era lo único que se tenía y por eso mucha gente se quedó fuera, pero tampoco había capacidad fiscal para responder.

En ese contexto, reveló que el resultado de una encuesta conjunta con el Banco Mundial es que la inseguridad alimentaria aumentó, y que el crecimiento fue igual de parecida para los que recibieron transferencias de los gobiernos con los que no recibieron nada.En la región, la seguridad en salud es insuficiente y en la vejez pasa lo mismo porque hay una proporción muy alta en informalidad, casi un 60% en República Dominicana, y a los que los gobiernos tratan de atender “haciendo carambolas” con sistemas no contributivos de menor calidad o tratando de atender a la gente pobre con transferencia, indicó.

La economista Jefe para América Latina y el Caribe del PNUD enfatizó que solamente con transferencias no se va a resolver ningún problema, ni el de la pobreza. “Hemos inventado este sistema imperfecto que depende del estatus de trabajador para que uno pueda cotizar y tener pensión. El reto es de universalidad. Es cómo financiamos una pensión en la vejez que sea igual para todos los ciudadanos, con cargo al presupuesto de impuestos generales y que no dependa del estatus del trabajo”, recalcó.