El diputado Bolívar Valera anunció que cubrió las honras fúnebres

Nicolás Díaz, mejor conocido en el ambiente artístico como Margaro, un cibaeño que con su humor sacó carcajadas a generaciones de dominicanos, falleció este domingo. Con un sobrado repentismo y conocimiento de la cultura popular, en casi 30 años de carrera Margaro tuvo importantes temporadas en la radio, el cine y en distintas participaciones en la televisión criolla siendo recordado en “La Escuelota”.En este programa vivió la llamada época dorada del humor, liderada con el fenecido Freddy Beras Goico, Cuquín Victoria, Felipe Polanco -Boruga-, Nany Peña, entre otras figuras que con los años han llevado el título «La vieja escuela del humor».

Margaro, quien vivía solo y fue encontrado muerto por unos vecinos en su casa, en lo que se presume fue una muerte natural, tenía varios días aquejado de salud.Gastos fúnebres cubiertosCuidado con los desaprensivos, NO se está haciendo recolecta para los gastos funerarios de Margaro, gracias a Dios desde esta mañana eso está resuelto.No jueguen con la dignidad de la gente, usted NO done dinero con esos fines.— Bolivar Valera (@bolivarvalera) June 26, 2022El diputado, productor y comunicador Bolívar Valera anunció mediante las redes sociales que las honras fúnebres del comediante están cubiertas por él.Invitó a los familiares de Margaro a comunicarse con él, por si necesitan algo más.“Gracias a la Fundación Alejandro Asmar por el ofrecimiento, pero no es necesario, desde esta mañana está resuelto, si quieren comunicarse con la familia para la intención de trasladarse a Santiago, me pueden escribir en privado”, escribió “El Boli” en sus redes sociales.Fue en “El mañanero” donde desde finales de septiembre del año pasado tuvo una participación destacada en radio.Además, estuvo en el programa «Kapicua radio show».Entre la pobreza, soledad y desapego al dinero

El paasado gobierno le entregó una casa en 2018.

Margaro vivió entre las precariedades económicas, la soledad y la entrada y salida de dinero con la misma facilidad.Vivía en en una casa propia en los últimos cuatro años de vida. Mediante el animador Frederick Martínez “El Pachá” y un hecho penoso en televisión nacional, le fue otorgada una casa en el año 2018 durante el gobierno del entonces presidente de la República, Danilo Medina, y posteriormente una pensión para cubrir, entre otras cosas, sus medicinas, ya que padecía diabetes.El comediante vivía solo en la referida casa. Pero gracias a su humildad y forma de ser, tenía vecinos de cabecera que ‘le daban la vuelta’ y le pasaban comida.Un vecino narró en un video recogido por el comunicador Pablo Marte que desde el principio de la semana pasada se sentía mal de salud y no se paraba de la cama.“Él se paró el jueves en la tarde/noche y se sentó en la computadora como normalmente lo hacía, era una persona que le gustaba investigar mucho y ver programas de televisión del pasado. Entonces no supimos más información hasta hoy (domingo 26), a las 6:00 de la mañana, donde le avisaron que le venían a traer un caldo, Aida, que vivía aquí detrás y Olga le venía a traer un té y a reanimarlo. Ahí se dieron cuenta que no tenía ningún signo vital”, contó el vecino.Poco se sabe de sus hijos. Dijo en una ocasión que tuvo tres, dos varones y una hembra y que viven en Nueva York, Estados Unidos. Tampoco se sabe que tuviera relación cercana o no con sus familiares.Siempre se cuestionó cómo viniendo de una época de mucha abundancia en la televisión no logró organizarse economicamente.En entrevistas de Youtube reiteraba que “todo lo que yo conseguía, yo lo daba” y que, aparentemente por esto y por sus decisiones personales, siempre estuvo necesitado de dinero. Pero Margaro tuvo manos amigas, y en distintos momentos de su vida recibió apoyo, entre ellos de Valera y Frederick Martínez “El Pachá”.Durante el mes de junio del 2018, el gobierno central, a través del Instituto Nacional de la Vivienda (Invi), entregó una casa al comediante José Nicolás Díaz (Margaro).Esto fue como resultado de que, en plena televisión en vivo, Margaro se desmayara y llorara lamentando su condición de salud y económica. Fue tanto el revuelo que muchos culparon al Pachá por dejarlo salir en televisión así; de modo que el mismo animador hizo una campaña para que “se apiaden de Margaro”.