El exdirector de Salud Mental del Ministerio de Salud Pública, Ángel Almánzar, exhortó a las autoridades del Ministerio de Salud Pública y del Servicio Nacional de Salud (SNS) que soliciten a un consultor externo de la Oficina Panamericana de la Salud (OPS) para una evaluación del plan de salud mental 2019-2022 para que diagnostique cómo estamos en ese sector.

Estimó que el país ha perdido logros que lo colocaron como un modelo de atención en salud mental en Las Américas. Almánzar dijo que el país necesita, por lo menos, un centro comunitario de salud mental por cada 250,000 personas para atender la creciente demanda de servicios en el sector.“El plan de salud mental contemplaba tener los dispositivos necesarios que funcionaran dentro del sistema nacional de salud pública”, indicó.

Entre esos dispositivos citó las “viviendas tuteladas” para lo que están disponibles ocho apartamentos en RESIDE, a fin de amortiguar al Centro de Rehabilitación Psicosocial (CRPS) que funciona en el antiguo manicomio del kilómetro 28 de la autopista Duarte.Almánzar consideró que cualquier plan en materia de salud mental implica recursos económicos y humanos indispensables para garantizar que funcione, así como capacidad de gestión para definir un rumbo.Recordó que antes del Covid-19 estaba contemplado abrir más unidades de intervención en crisis, pero las camas existentes en esa área fueron usadas para enfrentar la pandemia. “Pero ya el Covid pasó, ya el país funciona como si no hubiera Covid, pero no le devolvieron a salud mental las camas que en ese tiempo ya eran insuficientes”, precisó el especialista de la conducta.

Consideró que hay una “involución” en los servicios de salud mental porque nada funciona de manera concatenada y en base a un plan.Dijo que antes existía todo un dispositivo articulado para recoger los enfermos mentales deambulantes, internarlos por 10 días en una unidad de intervención en crisis y finalmente llevarlos al CRPS en caso de que no tuvieran familiares. “La atención de la salud mental pública en República Dominicana está colapsada y no tiene un norte, un plan, no sabemos hacia dónde vamos”, precisó Almánzar. Advirtió que los servicios en ese sector están colapsados y sin rumbo, pese a que existe un plan al que no se le ha dado seguimiento.

El psiquiatra declaró que cuando dejó el cargo, hace dos años, estaba casi lista la apertura de diez centros comuntarios de salud mental, similares al que opera en La Nueva Barquita.Un reportaje de LISTÍN DIARIO expuso las precariedades en el Centro de Atención Sicosocial y Desarrollo Humano (RESIDE), ubicado en ese sector del municipio Santo Domingo Norte, debido a la falta de personal, deficiencias en la entrega de fármacos y abandono de programas.

Lamentó el hermetismo con que las autoridades sanitarias manejan las informaciones del sector hacia fuera. “Si no hay nada que ocultar, las informaciones deben fluir”, agregó el experto en salud mental.Abogó por la preservación de los logros alcanzados y definir metas que permitan expandir los servicios de salud mental.