LA «COMUNICACIÓN CHATARRA»

El ciberespacio padece hoy la invasión de una verdadera «comunicación chatarra». Se trata de una avalancha de contenidos carentes de valor real, diseñados con el objetivo de capturar la atención del usuario a toda costa.
Esta tendencia se sostiene sobre la base del escándalo como mercancía. Por ende. Búsqueda de la controversia y el grito sustituyen la labor de informar o educar. Se impone además una notable superficialidad que reduce los temas complejos contenidos engañosos y formatos efímeros, lo cual anula por completo la capacidad de análisis crítico.
El aspecto más preocupante de este fenómeno radica en su enfoque carroñero, caracterizado por una lamentable fijación con la desgracia ajena, la invasión de la privacidad, el bullying claro o disfrazado, el escaso respeto al derecho ajeno, las mentiras y las medias verdades y el morbo que deshumaniza el debate público.
Cierto. El algoritmo premia la velocidad y el impacto visual, lo cual ha convertido el espacio digital en un ruidoso mercado. Quienes consumen estos productos mediáticos de forma masiva terminan con una mente embotada, incapaz de digerir la belleza de una obra literaria o el valor de un argumento pausado.
Ante este este borrascoso escenario, el mayor acto de resistencia intelectual consiste en ser selectivos con lo que dejamos entrar a nuestra mente. Consumir contenido de calidad, apoyar a los creadores con criterio y silenciar el morbo constituye una responsabilidad individual ineludible. @EmiliaPereyra.












