Una de las estructuras de supuesta corrupción, descritas en el expediente del caso Medusa, se encargaba de crear necesidades de servicios en inmuebles administrados por el Departamento de Bienes Incautados de la Procuraduría General de la República, sin que los mismos fueran realizados, a pesar de ser pagados por el ministerio público.

En el expediente se atribuye el liderazgo de la operación al exdirector financiero de la Procuraduría General de la República, Alfredo Alexander Solano Augusto, quien supuestamente realizaba esta práctica para ejecutar pagos a la empresa ACBS Servicios, al tener el “manejo operativo”.El 16 septiembre de 2019 el ministerio público cotizó el servicio de fumigación y limpieza de colchones del Hotel Galaxy, en La Vega, y la limpieza de 131 colchones en las cabañas Helios y Bora Bora en Santiago.

El expediente indica que el 30 de septiembre la Procuraduría hizo una transferencia del Banco de Reservas a la empresa ACBS Servicios SRL por RD$1,246,955 por los servicios antes mencionados y que no fueron realizados. Los fiscales que investigaron el caso dicen que a finales de septiembre de 2019 se utilizó el mismo modus operandi, esta vez para la fumigación y eliminación de chinches de 72 habitaciones de la cabaña Helios y Bora Bora.